Con la llegada del WiFi 7 y el apagón del 2G, es probable que este año te encuentres con una caja llena de cables USB antiguos, cargadores que no sirven, routers viejos y celulares rotos. Chile genera cerca de 10 kilos de chatarra electrónica por persona al año, una de las cifras más altas de la región. La buena noticia es que, gracias a la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), reciclar nunca fue tan fácil.
¿Qué dice la Ley REP para el consumidor?
La ley obliga a las empresas que venden productos prioritarios (incluyendo aparatos eléctricos y electrónicos) a hacerse cargo de ellos al final de su vida útil. Esto significa que los importadores y marcas deben financiar y organizar sistemas de recolección. Para ti, como usuario, esto se traduce en puntos de entrega gratuitos y accesibles.
¿Dónde llevar tus “cacharros” tecnológicos?
Ya no tienes que ir a un punto limpio municipal lejano.
- Grandes Tiendas: El retail (tiendas por departamento y supermercados grandes) está obligado a recibir aparatos pequeños (celulares, audífonos, cables) sin costo y sin obligación de compra nueva. Busca los contenedores específicos en las entradas.
- Operadoras Móviles: Todas las sucursales de Entel, Movistar, Claro y WOM cuentan con buzones para depositar celulares y accesorios en desuso, sin importar la marca o si eres cliente.
- Campañas Municipales: Revisa las redes sociales de tu municipalidad; muchas organizan “Reciclatones” mensuales para equipos más grandes como impresoras o monitores.
¿Por qué no a la basura común?
Tirar un celular o una batería al basurero doméstico es un crimen ecológico. Estos dispositivos contienen metales pesados (plomo, mercurio, cadmio) que, al llegar a un vertedero convencional, filtran tóxicos a las napas subterráneas. Al reciclarlos, no solo evitas la contaminación, sino que se recuperan materiales valiosos como cobre, oro y tierras raras para fabricar nueva tecnología.
