Caminar por Santiago, Concepción o Valparaíso sin billetera física ya no es una odisea, es la norma. En 2026, Chile consolida su posición como líder regional en bancarización digital con la masificación total de los pagos QR interoperables. Si hace unos años preguntábamos “¿Aceptas tarjeta?”, hoy la pregunta es simplemente “¿Tienes el código?”.
¿Qué es la interoperabilidad y por qué cambió todo?
Hasta hace poco, el ecosistema estaba fragmentado: si el comercio tenía un código de Mercado Pago, solo podías pagar con esa App. Si tenía Fpay o Onepay, necesitabas esas aplicaciones específicas. Eso generaba fricción.
La normativa impulsada por el Banco Central y la CMF forzó la interoperabilidad. Hoy, un código QR es universal. No importa si el vendedor generó su código con Transbank, Klap o Getnet; tú puedes escanearlo y pagar desde la App de Banco Estado, Santander, Tenpo, Mach o Mercado Pago indistintamente. La tecnología detrás (generalmente basada en rieles de transferencia inmediata o tarjetas tokenizadas) se ha vuelto invisible para el usuario.
El salvavidas de las Pymes y Ferias Libres
El mayor impacto se ha visto en el comercio informal y las ferias libres. El costo de arriendo de un terminal POS (la “maquinita”) era una barrera para el vendedor de verduras o el artesano. El QR es prácticamente gratuito de implementar (solo requiere un celular o un papel impreso) y las comisiones son competitivas. Esto ha reducido drásticamente el uso de efectivo, aumentando la seguridad tanto para el locatario (que no maneja grandes sumas de billetes) como para el cliente.
Consejos de Seguridad
A pesar de la comodidad, el QR no está exento de riesgos (como el “QRishing”).
- Verifica el beneficiario: Antes de confirmar el pago en tu celular, asegúrate de que el nombre del comercio coincida.
- Cuidado con los stickers pegados: En lugares públicos, revisa que no hayan pegado un código QR falso encima del original del comercio.
