“De la Prehistoria Digital a la Velocidad de la Luz”
INTRODUCCIÓN
Chile se ha consolidado como un referente indiscutido en telecomunicaciones dentro de América Latina. Según mediciones internacionales recientes, el país encabeza la lista de internet de banda ancha fija más veloz en la región y se posiciona en el cuarto lugar a nivel mundial, superando a potencias desarrolladas. Sin embargo, este logro es el resultado de décadas de evolución tecnológica, políticas públicas estratégicas y una intensa competencia de mercado.
CAPÍTULO 1: LOS ORÍGENES Y LA HISTORIA (1964-2000)
Los cimientos de la conexión La historia de las telecomunicaciones modernas en Chile comienza tras una catástrofe. El devastador terremoto de 1960 evidenció la fragilidad de las comunicaciones, impulsando la creación de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones S.A. (Entel) en 1964. Hitos tempranos marcaron el liderazgo tecnológico del país: en 1968 se inauguró en Longovilo la primera estación satelital de Latinoamérica, permitiendo que Chile fuera el único país de la región en ver en vivo la llegada del hombre a la Luna en 1969.
LOS PIONEROS Y EL PRIMER E-MAIL (1984-1987)
Los arquitectos de la red: Poblete y Piquer Si bien la infraestructura de telecomunicaciones la ponía el Estado y las empresas privadas, la “inteligencia” de la red nació en la academia. A mediados de la década de 1980, en el Departamento de Ciencias de la Computación (DCC) de la Universidad de Chile, un equipo liderado por los académicos Patricio Poblete, José Miguel Piquer y Jorge Olivos comenzó a experimentar con la transmisión de datos.
En un contexto de escasez de recursos, estos ingenieros trabajaron con medios que hoy consideraríamos precarios: dos máquinas “Towers” donadas por la empresa NCR y módems que operaban a una velocidad de apenas 300 bps. La lógica de José Miguel Piquer era pragmática y visionaria para la época: “Si teníamos un módem en EE. UU., otro aquí, y de por medio una línea telefónica, tendríamos que tener los mismos resultados”.
“Abramos una botella de champaña” El esfuerzo de este equipo, en colaboración con Edgardo Krell y Sergio Mujica de la Universidad de Santiago (USACH), culminó en un hito histórico a fines de 1984. Utilizando el protocolo UUCP (Unix to Unix Copy Program), lograron enviar el primer correo electrónico entre dos instituciones nacionales.
El mensaje, enviado desde el DCC de la Universidad de Chile al Departamento de Ingeniería Informática de la USACH, fue breve pero cargado de significado: “Si este mail te llega, abramos una botella de champaña”. Este evento no solo probó que la conexión era posible, sino que preparó a los expertos chilenos para la entrada formal a Internet años más tarde.

La soberanía digital: El dominio .CL El rol de Patricio Poblete fue más allá de la primera conexión. En 1986, la comunidad internacional de administradores de redes delegó la gestión del dominio de nivel superior geográfico “.cl” al Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Chile. Poblete ha señalado que el sistema de dominio para el ruteo de direcciones chilenas se estableció en aquella ocasión, sentando las bases de lo que hoy conocemos como NIC Chile, la entidad que administra la identidad digital del país.
La conexión con el mundo Bajo el impulso de este grupo, y gracias a contactos académicos de Piquer con el Instituto de Investigación Informática Francés (INRIA), se lograron los primeros enlaces internacionales. Aunque inicialmente se pensó en usar redes de datos X.25, finalmente se optó por líneas telefónicas con módems más rápidos (9.6 Kbps) para conectar con UUNET en Estados Unidos, convirtiendo al DCC de la Universidad de Chile en el nodo central de salida y llegada de información del país hacia el mundo.
Privatización y expansión La década de 1990 trajo la privatización y la expansión comercial. Telefónica de España invirtió en la Compañía de Teléfonos de Chile (CTC) en 1990, iniciando un proceso de internacionalización y modernización de la telefonía fija. Hacia el año 2000, la penetración de internet alcanzaba el 16,6% de la población, marcando el inicio de la masificación.
CAPÍTULO 2: LA INFRAESTRUCTURA INVISIBLE
Para sostener la alta velocidad actual, Chile ha desplegado una compleja red de infraestructura física.
Conectando el continente y el mundo El país se conecta al mundo mediante cables submarinos estratégicos. Entre los más importantes se encuentran el cable Curie (de Google), que une a Chile con Estados Unidos, y el proyecto Humboldt, el primer cable transoceánico que conectará Sudamérica con Oceanía y Asia. A nivel nacional, el cable Prat de GTD conecta desde Arica hasta Puerto Montt, mejorando la resiliencia de la red.
Fibra Óptica Nacional y Austral (FON y FOA) El Estado ha impulsado proyectos masivos para iluminar zonas oscuras. El proyecto de Fibra Óptica Nacional (FON) busca conectar las capitales comunales con las regionales mediante una red de acceso abierto. En el extremo sur, la Fibra Óptica Austral (FOA) ha sido un hito de ingeniería, desplegando troncales submarinas y terrestres para conectar las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, con subsidios estatales superiores a los $57 mil millones. Este proyecto permite que localidades aisladas como Puerto Williams o Caleta Tortel tengan acceso a servicios de alta capacidad.

CAPÍTULO 3: EL MERCADO Y LA COMPETENCIA
Evolución del Mercado El mercado chileno se caracteriza por una alta competitividad. A marzo de 2025, la penetración de internet (fijo y móvil) alcanza 137,6 accesos por cada 100 habitantes. La fibra óptica se ha convertido en la tecnología dominante en internet fijo, representando el 73,5% de las conexiones, desplazando casi por completo a tecnologías antiguas como el ADSL.
Guerra de Tarifas y Actores Históricamente, el mercado ha evolucionado desde tarifas medidas por tiempo (pulsos telefónicos) a planes de tarifa plana de alta velocidad. En 2009, la velocidad media de bajada era de apenas 4,7 Mbps. Hoy, las ofertas comerciales de 2025 incluyen planes de 5G con cientos de gigas libres y velocidades que permiten el streaming en alta definición y el uso de Inteligencia Artificial.
Los actores principales han cambiado. Movistar y el Grupo Claro-VTR lideran el mercado fijo con cerca del 28% cada uno, pero nuevos actores como Mundo Pacífico han crecido exponencialmente (20,1% de participación) gracias a su despliegue de fibra. En el móvil, Entel, Movistar y WOM concentran la mayoría del mercado.
Nota de Contexto Regional: La tendencia a la desregulación y rebalanceo tarifario fue un fenómeno regional en el Cono Sur. Por ejemplo, en Argentina, decretos de finales de los 90 (como el 92/97) también buscaron eliminar distorsiones tarifarias y fomentar la competencia, un proceso paralelo al chileno que buscaba acercar las tarifas a los costos reales.

CAPÍTULO 4: LA BRECHA DIGITAL Y EL ROL DEL ESTADO
A pesar de los avances, persisten desigualdades significativas.
La Brecha Rural y Social El proyecto “Última Milla” es la respuesta estatal para llevar conectividad desde las troncales de fibra óptica hasta los hogares en zonas aisladas, como en las regiones de Ñuble, Los Lagos y Aysén. La brecha no es solo geográfica, sino etaria. Aunque el 88% de los hogares con personas mayores tiene acceso a internet, solo el 42% lo utiliza efectivamente, evidenciando una falta de habilidades digitales y autoeficacia tecnológica en este segmento.
Instrumentos del Estado: El FDT El Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones (FDT) administra subsidios críticos para mitigar estas brechas. Proyectos actuales incluyen:
- Conectividad para la Educación 2030: Busca conectar a miles de escuelas con internet de alta velocidad hasta el año 2029.
- Zonas WiFi ChileGob: Puntos de acceso gratuito en lugares públicos, que han evolucionado a su versión 2.0.
- Contraprestaciones 5G: Obligaciones impuestas a las empresas (como WOM) para dotar de cobertura a 366 localidades aisladas como condición para adjudicarse el espectro radioeléctrico.

CAPÍTULO 5: PROYECCIONES 2025 Y EL FUTURO
El Despegue del 5G Al primer trimestre de 2025, Chile ya cuenta con más de 6,5 millones de conexiones 5G, un crecimiento explosivo del 53,4% respecto al año anterior. El tráfico de datos sigue aumentando, con un consumo promedio de 643 GB mensuales por conexión fija, reflejando una sociedad hiperconectada.
Desafíos Pendientes El futuro apunta a completar la digitalización de zonas extremas (como el proyecto de Fibra Óptica en Complejos Fronterizos y Tarapacá) y consolidar la alfabetización digital para que la tecnología sea una herramienta de inclusión real y no solo una estadística de infraestructura. Con una penetración de internet fija en hogares del 67,39%, aún queda un tercio de los hogares por conectar plenamente a la red de alta velocidad.
