Durante los últimos tres años, ver una antena rectangular blanca en el techo de una casa rural o una faena minera era sinónimo de Starlink. La empresa de Elon Musk disfrutó de un monopolio de facto en el internet satelital de baja órbita (LEO). Pero en 2026, ese reinado enfrenta su primer desafío real: Project Kuiper de Amazon ha encendido sus primeros terminales en el desierto de Atacama.
La batalla por el cielo chileno
Amazon no llega tarde, llega con estrategia. Mientras Starlink se enfocó en el consumidor final masivo, Kuiper ha estado cerrando alianzas estratégicas con empresas de telecomunicaciones locales (como Entel o VTR) para actuar como “backhaul” (respaldo) y conectar antenas 5G en zonas aisladas. Sin embargo, este mes comenzaron las pruebas beta para usuarios residenciales en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta.
¿En qué se diferencia de Starlink?
- El Precio: Amazon, fiel a su estilo agresivo de retail, promete kits de inicio a un costo subvencionado, integrados posiblemente con la suscripción Prime. Se rumorea un plan de entrada bajo los $30.000 CLP mensuales, presionando a Starlink a bajar sus tarifas.
- El Hardware: Las antenas de Kuiper son más pequeñas y compactas (algunas del tamaño de un libro de bolsillo), diseñadas para ser instaladas en ventanas de departamentos o balcones, no solo en techos despejados.
- Integración: Al ser parte del ecosistema Amazon, se espera una integración nativa con servicios de AWS y Alexa, algo atractivo para las Smart Homes.
Conclusión: La competencia siempre es buena noticia para el usuario. Si vives en una zona rural de Chile, 2026 será el año en que podrás elegir proveedor, y esa guerra de precios beneficiará a tu bolsillo.
