La reconstrucción tras los devastadores incendios forestales en la Región del Bío Bío no solo se trata de levantar viviendas; también implica restaurar las oportunidades y la conexión con el mundo. En un esfuerzo conjunto por acortar la brecha digital en tiempos de crisis, esta semana se concretó una vital entrega de equipamiento tecnológico para las familias damnificadas, marcando un hito en la localidad de Tomé.
Tecnología para volver a empezar Perderlo todo en un incendio es una tragedia incalculable, y en pleno 2026, perder el acceso a un computador o a internet significa quedar aislado del sistema educativo, laboral y de los beneficios del Estado. La reciente entrega de computadores portátiles a estudiantes y familias de las zonas más afectadas de la región busca devolverles esa herramienta fundamental.
Para un escolar de la zona, este equipo no es solo un dispositivo; es la posibilidad de retomar sus estudios, comunicarse con sus profesores y recuperar un poco de la normalidad arrebatada por el fuego.
Tomé: Conectividad gratuita para la educación El hito más destacado de esta iniciativa es el anuncio de provisión de internet gratuito y de alta velocidad para una de las escuelas rurales de Tomé, una de las comunas más golpeadas por la emergencia.
Históricamente, reinstalar el cableado de fibra óptica o cobre en zonas rurales arrasadas por el fuego tomaba meses. Hoy, gracias a las tecnologías de despliegue rápido (como el internet satelital LEO o las redes 5G FWA), es posible levantar “zonas cero” de conectividad en cuestión de días.
Este punto de acceso gratuito en la escuela no solo beneficiará a los alumnos en sus aulas, sino que transformará al establecimiento en un “hub” o centro comunitario digital, donde los vecinos podrán acercarse para realizar trámites en línea, postular a subsidios de reconstrucción o simplemente comunicarse con sus familiares en otras regiones.
La importancia de la resiliencia digital Eventos como los incendios del Bío Bío nos recuerdan que las telecomunicaciones son hoy un servicio de primera necesidad. El desafío para las autoridades (Subtel) y las empresas proveedoras de internet en Chile es diseñar infraestructuras resilientes, capaces de soportar los embates del cambio climático y, sobre todo, contar con planes de contingencia para devolver la conectividad a las zonas rurales en tiempo récord.
La reconstrucción de Tomé y el resto de la región será larga, pero asegurar que sus estudiantes no se queden atrás en la era digital es el primer gran paso para levantarse de las cenizas.
