La Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) modificó la norma técnica de servicios limitados de telecomunicaciones para ampliar la banda de 2.300 MHz hasta los 2.360 MHz, sumando 60 MHz disponibles para redes privadas industriales con tecnología 5G. Codelco ya está implementando esta actualización para proyectos de automatización, IoT e inteligencia artificial en minería, convirtiéndose en la primera empresa chilena en usar este espectro.
Hasta ahora, toda la conversación sobre 5G en Chile giraba en torno a la banda de 3,5 GHz y la disputa comercial entre Entel y Claro por el consumo masivo. Esta medida abre un camino distinto: redes privadas que una empresa despliega y opera dentro de sus propias instalaciones, sin depender de los operadores móviles tradicionales ni de un proceso de licitación pública.
Qué cambió en la norma técnica
La modificación quedó establecida mediante la Resolución Exenta N° 1.369, firmada el 24 de julio de 2026 y publicada en el Diario Oficial el 31 de julio, que modifica la norma técnica de servicios limitados vigente desde 2017. El anuncio oficial se formalizó durante el Summit País Digital, el 9 de octubre de 2026, cuando Subtel anunció la actualización de la normativa técnica que regula el uso de frecuencias de radio para los servicios limitados de telecomunicaciones.
En términos técnicos, la medida añade 20 MHz entre 2.340 y 2.360 MHz, distribuidos en cuatro canales de 5 MHz, mientras que el tramo de 2.300 a 2.340 MHz ya estaba disponible desde enero de 2024. Esos cuatro canales nuevos quedan reservados exclusivamente para equipos 5G con estándar Release 17 de 3GPP o superior, mientras que las industrias podrán continuar solicitando frecuencias para operar con 4G en esta banda, pero con un límite de 40 MHz.
Red privada versus red móvil pública: la diferencia
Una red 5G pública es la que opera un operador móvil —Entel, Movistar, Claro, WOM— para dar servicio a millones de usuarios residenciales y empresariales mediante tarjetas SIM y planes comerciales. Una red privada 5G, en cambio, se despliega dentro del perímetro de una faena, puerto o planta industrial, con antenas y espectro dedicados exclusivamente a esa operación, sin compartir capacidad con el tráfico público.
Esta diferencia resulta clave para procesos que exigen baja latencia y alta confiabilidad, como el control remoto de maquinaria o sensores conectados en tiempo real. Según explicó Subtel, los nuevos requerimientos industriales exigen un mayor ancho de banda y menor latencia, por lo que esta adaptación impulsará la operación de tecnologías 5G, 5.5G y la futura red 6G. La transformación responde a que las redes privadas han evolucionado de transmitir únicamente voz o datos mediante LTE a sostener sistemas avanzados de automatización, Internet de las Cosas e inteligencia artificial.
Al tratarse de un servicio limitado de telecomunicaciones —y no de un servicio público concesionado— la asignación no requiere licitación: la empresa solicita directamente a Subtel el permiso para operar en una zona de servicio delimitada, incluyendo espacios interiores.
Por qué Codelco es la primera y qué habilita
Subtel confirmó que Codelco será la primera empresa en aprovechar esta actualización, pudiendo impulsar proyectos de automatización, IoT e inteligencia artificial en el sector minero. La elección no es casual: la minería es uno de los sectores con mayor presión por digitalizar procesos de alto riesgo operacional, donde la conectividad de baja latencia permite monitorear equipos a distancia y reducir la exposición de personas en faenas.
La implementación en Codelco ya se encuentra en desarrollo, según detalló Subtel, y servirá como caso de referencia para otras compañías del rubro que evalúen seguir el mismo camino regulatorio.
Qué otras industrias pueden solicitar este espectro
El modelo de servicios limitados no está reservado para la minería. Puertos, logística y agroindustria —sectores con instalaciones delimitadas y necesidad de monitoreo en tiempo real— pueden presentar una solicitud ante Subtel para operar en la banda de 2.300 a 2.360 MHz, siempre que cumplan las condiciones técnicas fijadas por el organismo. Entre ellas, las zonas de servicio deben corresponder a áreas de operación específicas y delimitadas, incluidos espacios interiores, y el uso de los 60 MHz completos queda condicionado a la implementación de tecnologías 5G o superiores.
Subtel enmarcó esta apertura como parte de un esfuerzo mayor de uso eficiente del espectro, señalando que el espectro radioeléctrico es un recurso escaso y estratégico, por lo que ha establecido reglas técnicas estrictas para garantizar un uso eficiente e impedir interferencias con otros servicios autorizados.
La conexión con el Plan Nacional Digital 2026-2036
Esta ampliación de espectro no es una medida aislada: se inserta en el Plan Nacional Digital 2026-2036, presentado por Subtel apenas un día antes, el 7 de octubre, como hoja de ruta mandatada por la Ley de Internet como Servicio Público. El plan se estructura en siete ejes: Carreteras Digitales del Futuro, Inversiones y Desarrollo Digital, Conectividad, Ciberseguridad, Accesibilidad Universal, Calidad de Servicio e Innovación y Talento.
El primero de esos ejes es el que da marco directo a la medida sobre espectro: la Política de Carreteras Digitales del Futuro busca preparar la infraestructura y el espectro para el desarrollo del 5G, 5.5G y futuro 6G, fortaleciendo redes de mayor capacidad y nuevos usos productivos. Subtel vincula explícitamente este trabajo con la meta de posicionar a Chile como hub digital de la región, y la hoja de ruta completa proyecta destrabar inversiones por US$ 2.000 millones al 2036 en el sector.
Qué significa para la competencia entre operadores y redes privadas
El avance de las redes privadas no reemplaza a la red móvil pública que operan Entel, Movistar, Claro y WOM, pero sí abre un mercado paralelo donde las grandes empresas industriales ya no dependen exclusivamente de un operador comercial para resolver su conectividad crítica. Para la industria minera, portuaria o agrícola, esto significa mayor autonomía sobre el diseño, la seguridad y la disponibilidad de su red, aunque también implica asumir directamente la inversión en infraestructura y el cumplimiento de las condiciones técnicas de Subtel.
Para los operadores tradicionales, el fenómeno plantea un desafío de posicionamiento: deberán definir si compiten por estos mismos clientes industriales ofreciendo servicios gestionados de red privada, o si se concentran en consolidar su despliegue de 5G público bajo la banda de 3,5 GHz.
Qué viene ahora
Las empresas interesadas en evaluar una red privada 5G deben revisar los requisitos técnicos publicados por Subtel para servicios limitados de telecomunicaciones y definir si su operación —faena, puerto, planta o predio agrícola— califica como zona de servicio delimitada. En paralelo, conviene seguir de cerca las mesas de trabajo del Plan Nacional Digital 2026-2036, que en los próximos meses definirán el documento final y podrían ampliar este tipo de facilidades regulatorias a otras bandas de espectro. Quienes además quieran entender cómo aplicar inteligencia artificial a estos proyectos de automatización industrial pueden revisar los contenidos de IA 2030.
