Durante años, la promesa del “WiFi a bordo” en los vuelos comerciales dentro de Sudamérica fue sinónimo de frustración: conexiones lentas, precios exorbitantes por unos pocos megabytes y cortes constantes, especialmente al cruzar la imponente Cordillera de los Andes. Sin embargo, en pleno 2026, la aerolínea de bajo costo JetSMART acaba de patear el tablero de la industria aeronáutica nacional al anunciar la integración de la red satelital Starlink en la totalidad de sus aviones.
Este movimiento no solo marca un antes y un después en la experiencia del pasajero chileno, sino que demuestra cómo el internet satelital de órbita baja (LEO) ha madurado lo suficiente para convertirse en un estándar comercial.
Adiós a la latencia geoestacionaria
El problema histórico del internet en los aviones radicaba en la tecnología subyacente. Los sistemas antiguos dependían de satélites geoestacionarios ubicados a más de 35.000 kilómetros de la Tierra, lo que generaba un “ping” (latencia) tan alto que hacer una videollamada era prácticamente imposible.
La constelación de Elon Musk cambia las reglas de la física. Al operar a apenas 550 kilómetros de altitud, el sistema Starlink Aviation utiliza antenas de panel plano (Phased Array) instaladas en el fuselaje de los Airbus de JetSMART. Estas antenas se conectan milimétricamente con los satélites que pasan a gran velocidad, entregando un ancho de banda de hasta 350 Mbps por avión y una latencia tan baja (alrededor de 20 ms) que los pasajeros pueden jugar en línea o ver Netflix en 4K mientras vuelan a 800 km/h.
Conectividad continua sobre el desierto y la cordillera
La geografía chilena siempre ha sido un reto técnico. Rutas como Santiago-Calama o Punta Arenas-Puerto Montt atraviesan vastas zonas donde no existe infraestructura celular terrestre para triangular señales.
Con esta implementación, los puntos ciegos desaparecen. La cobertura global de Starlink garantiza que, ya sea sobrevolando el desierto de Atacama, el océano Pacífico o los glaciares del sur, la conexión se mantenga robusta y sin interrupciones.
La paradoja del Low-Cost
Quizás lo más disruptivo de esta noticia es quién está liderando el cambio. Tradicionalmente, la tecnología de punta en aviación se reservaba para las aerolíneas “Legacy” o tradicionales, en cabinas de primera clase. Que una aerolínea de modelo Ultra Low-Cost como JetSMART encabece esta innovación en Chile obliga a sus competidores directos (como SKY y LATAM) a acelerar sus propios planes de modernización digital para no quedarse atrás.
Queda por ver cuál será el modelo de cobro (si será un servicio gratuito para fidelizar clientes o un addon de pago), pero una cosa es segura: la era de desconectarse forzosamente al poner el celular en “Modo Avión” ha llegado a su fin en los cielos de Chile.
